SERGIO FERNANDEZ IBAÑEZ, un ejemplo a seguir dentro y fuera de la cancha.
SERGIO FERNANDEZ IBAÑEZ, llegó a Guadalajara allá por la temporada 1996/97 procedente de Alcalá de Henares donde nació el 22/06/1975.
La llegada de Sergio a Guadalajara fue para jugar en el equipo de 2ª División del C.B Guadalajara. Desde el primer momento todo apuntaba que no era un jugador cualquiera, aunque así pudiera parecer por la posición que ocupaba en la cancha ya que con una altura de dos metros jugar de ala-pívot y muchas veces de pívot, podía parecer que no daba la talla, pero poco a poco Sergio sorprendió a propios y extraños demostrando su gran capacidad para rebotear, anotar y moverse en la zona como pez en el agua o mas bien como un TOPO por la zona, como así le apodaron sus compañeros.
En su primera temporada en Guadalajara no tardaron mucho en darse cuenta del potencial de este jugador y, aparte de entrenar con su equipo, colaboraba en los entrenamientos del primer equipo del club, ya que las lesiones hacían que los jóvenes tuvieran que alternar entrenamientos, algo que a Sergio nunca le importo hacer, ya que el trabajo siempre fue su fuerte, y por ello su rápido crecimiento como jugador, también debido a la gran confianza que su entrenador de entonces, Aurelio Zapata, mostró en este jugador.
Sergio, algo escaso en centímetros pero no exento de calidad, fue la pesadilla de algunos equipos de la Liga EBA como el Real Madrid y algunos mas a los que siempre les hacia un verdadero traje con medias de 20 puntos y unos cuantos rebotes.
El mejor momento de su carrera llegó en la temporada 2001/02 cuando regresó a Guadalajara siendo seleccionado en el equipo All Star y fue incluido durante varias jornadas en el mejor quinteto de la liga llegando a ser MVP alguna que otra jornada. Una temporada en la cuajó un extraordinario rendimiento que le valió para fichar en la siguiente campaña por Cantabria Lobos de la Liga LEB, donde jugo una temporada, o como un día me dijo más bien entrenó, pero que le sirvió para seguir creciendo. Después tocó volver a Guadalajara y después fichar en Pozuelo. para luego regresar a Guadalajara y convertirse en un histórico del baloncesto alcarreño tras jugar en el club morado hasta el final de su dilatada historia, donde Sergio puso el broche final, siendo posiblemente el mejor jugador del equipo morado con unos números buenísimos.
Apodado como el TOPO es todo un señor dentro de la cancha y fuera de ella, aunque su tendencia a olvidarse rápidamente de los lugares donde jugó le hacen muchas veces ser más despistado de lo que pueda parecer.
Desaparecido el C.B. Guadalajara, fichó por Azuqueca, donde se volvió a reencontrar con José Luis Peinado, entrenador que le tuvo en Guadalajara y que no se olvidó de él y que no dudó en incorporarlo a su equipo donde ha permanecido dos temporadas a un nivel excelente y donde hace poco ha puesto su punto y final.
Aparte de de ser un gran jugador, siempre fue un gran compañero que siempre estuvo y se mantuvo ajeno a todo tipo de problemas y conflictos, un jugador que aparte de ser un extraordinario deportista estamos seguros que ahora será un extraordinario papa, ya que hace pocos meses tuvo una hija estupenda con su pareja de toda la vida Minerva, una gran jugadora que en su día que también pasó por Guadalajara y de la que también más adelante hablaremos y dedicaremos un articulo aquí.
Desde el BALONCESTO DE LO QUE FUIMOS Y LO QUE SOMOS, sirvan estas palabras como pequeño homenaje en el que le deseamos la mayor de las suertes en lo personal y lo profesional a este jugador que siempre será un EJEMPLO A SEGUIR DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA.