Carlos Martinez Diaz de Corcuera, un Funki Man con mucho talento.
CARLOS MARTINEZ DIAZ DE CORCUERA, nació en Madrid el 09/09/1978.Llegó a Guadalajara en la temporada 1998/99 procedente del Real Canoe, por entonces filial del Real Madrid, ya que Carlos pertenecía a la disciplina del club blanco. Un Carlos Martínez que ya había demostrado sus cualidades durante mucho tiempo en los diferentes equipos del club blanco, pero que algunas desavenencias hicieron que recalara en Guadalajara de la mano de Aurelio Zapata para firmar dos temporadas a un gran nivel, no solo deportivo, sino también a nivel humano.
Aunque Carlos ya había jugado contra Guadalajara otras veces, era un desconocido para la afición alcarreña que rápidamente le acogió con todo el cariño del mundo, ya que Carlos también supo ganarse el cariño de todos, no solo con grandes actuaciones sobre la cancha, sino que demostró tener un enorme corazón y un nivel humano tremendo donde los haya.
En su primer año este jugador maravilló al publicó alcarreño con grandes actuaciones en las que pudimos verle meter canastas imposibles a aro pasado y dar saltos imposibles para rebotear. También demostró saber defender y como hacerlo en los momentos más cruciales de partido, pero donde maravilló este jugador fue en el uno contra uno donde creaba verdaderos quebraderos de cabeza a los rivales. Era una auténtica pesadilla defenderle ya que era capaz de buscarse y fabricarse sus propios tiros que hacían de él un rival temible. Su primer paso de salida era terrible ya que era capaz de ganar ventajas imposibles que no muchos eran capaces de conseguir. Si miramos sus estadísticas a lo largo de toda su carrera, su mejor rendimiento lo ha obtenido en Guadalajara de la mano de uno de sus mejores entrenadores, Aurelio Zapata, un técnico que fue quien mejor controló a este jugador en los momentos en los que alguna borrasca azotaba por su cabeza. Cuando su entrenador tuvo que alabarle en muchos momentos lo hizo con todo el orgullo del mundo, pero cuando también le tuvo que llamar la atención lo hizo con mano firme, haciéndole ver que no muchas veces el camino que quería elegir no era el bueno.
Si su primer año en Guadalajara fue bueno, el segundo fue mejor aún con los refuerzos que se incorporaron al equipo como Rubén Suárez y Rubén Ibeas, dos jugadores que dieron mas fortaleza al juego alcarreño y hicieron que Carlos mejorara todavía mucho mas y se divirtiese jugando y entrenando, tanto dentro de la cancha como fuera. Tan bien se lo pasó en su último año en Guadalajara, que todavía un servidor recuerda como utilizo mi espalda para llevarse un jarrón de barro de un restaurante al que nos invitaron a cenar en pretemporada. Nunca olvidaré esta anécdota porque fue pasar un rato de apuros que no llegó a mayores, pero que siempre que Carlos y yo lo comentamos nos reímos mucho con aquello. Nunca olvidaré como en su último año en el equipo morado fue capaz destrozar a su exequipo el Real Madrid, que por entonces militaba en liga EBA, un partido que se jugaba en Madrid, donde Carlos tuvo una actuación sobresaliente para dar la victoria a su equipo, cuando después de anotar una canasta extraordinaria en una gran finalización , se volvió a la grada para dedicársela a sus amigos y dejarle un recado algún entrenador que por entonces no se había portado muy bien con el y que ese día le tuvo que sufrir durante todo el partido. En ese partido Carlos se fue a la veintena de puntos para despedirse de la que fue su casa durante muchos años y dejar claro que las injusticias se pagan tarde o temprano.
Tras terminar la temporada en Guadalajara Carlos, o Charly para los amigos, nos dejó su último toque de elegancia y saber estar. Antes de marcharse convocó a través del club una rueda de prensa para despedirse del club, su presidente, entrenador, prensa y toda la ciudad de Guadalajara. Ha sido el único o de los pocos jugadores que han tenido ese detalle al marcharse, algo que hace todavía más grande su persona y que dice y dijo mucho del gran cariño que Carlos tenía por Guadalajara.
Apodado como un FUNKY MAN, apodo que le saqué por sus grandes condiciones físicas para el salto y que por momentos me recordaban algún jugador NBA. Pasados los años Carlos ha visitado Guadalajara para ver jugar a la que hoy en día es su pareja, una guapa Valenciana y toda una jugona del basket femenino. Siempre que ha venido a Guadalajara Carlos se seguía acordando de un servidor y siempre hemos quedado para vernos. Su última visita a Guadalajara fue en la temporada 20012/13 para enfrentarse al Ceba Guadalajara en partido de la liga LEB PLATA donde me regaló una camiseta que guardo con mucho cariño, mas un cubre de su paso por Illescas el día que ascendió en Cáceres y que todavía conservo.
Después de Guadalajara otros equipos han disfrutado de este gran jugador como Los Barrios, León, La Palma, Murcia, Burgos, Gandia, Illescas, Majadahonda, Estudiantes y Askatuak de San Sebastian para poner fin a una carrera extraordinaria.
A día de hoy pasa sus días matando el gusanillo con los veteranos del Real Madrid demostrando que todavía puede ser muy útil para el baloncesto.
Desde el BALONCESTO DE LO QUE FUIMOS Y LO QUE SOMOS sirvan estas palabras como pequeño homenaje a uno de los mejores jugadores que haya pasado por Guadalajara tanto a nivel deportivo como humano y al que deseamos la mayor de las suertes tanto a el como a su pareja, por que haya donde vaya Guadalajara no olvidará nunca a este gran auténtico FUNKI MAN.